No hay nada más excitante que colar un farol en la mesa de poker. Para el jugador de poker no resulta tan emocionante el hecho de ganar un bote con la peor mano, lo que le resulta muy satisfactorio es el modo con que ha superado a sus adversarios.

Desafortunadamente muchos jugadores de poker se meten en líos ellos solos faroleando en exceso. El faroleo o bluffing es quizás más frecuente en Internet por el hecho de no verse las caras, de pensar que el no estar cara a cara cambia completamente las cosas, cuando no es así.

De hecho no suele ser una táctica muy rentable, sobre todo cuando se juegan con apuestas bajas ya que en estos casos casi siempre las partidas llegan al showdown, y ahí las mentiras ya no sirven de nada.

Existen principalmente dos razones para hacer bluffing en poker:

  1. La primera y más obvia es la de conseguir beneficios inmediatos engañando a los rivales
  2. La segunda sería por motivos tácticos, es decir, cuando uno juega observando a los oponentes, se hace necesario farolear de vez en cuando para despistar a los rivales y así hacerlos picar cuando uno realmente tiene una buena mano.

Si nunca mientes, si jamás te tiras un farol, es probable que no ganes mucho, aunque tampoco te conviertas en un mentiroso compulsivo. Lo ideal es encontrar el termino medio y farolear en el momento apropiado.

En el poker on-line hacer bluffing es muchísimo mas sencillo, no vas a tener ni que ensayar caras de poker frente al espejo… En el poker on-line se hace menos evidente que en las partidas cara a cara. Además con frecuencia tus oponentes no prestan total atención a la partida, probablemente al mismo tiempo estén jugando en varias mesas, viendo la tele o leyendo sus e-mails.

Por si esto fuera poco, lo habitual es que juegues contra muchos jugadores en un corto espacio de tiempo, con lo cual es difícil que lleguen a conocerte, de hecho la mayoría apenas presta atención. Así por ejemplo, puede que te mandes un farol, y 15 o 20 minutos después todos o la mayoría de jugadores de la mesa hayan cambiado.

Todo esto también juega en contra de esta estrategia, le resta efectividad al bluffing, dado que los jugadores no entran del todo en nuestro juego, y además en la mayoría de las veces se juega hasta el final, con lo cual a la larga no da tan bueno resultados como en partidas en vivo.

A pesar de ello, hay muchos jugadores que gustan de explotar esta estrategia, lanzan farol tras farol, tan a menudo que hasta un jugador que está de paso se percata de ello. Esto se puede deber al poco interés o bien el mero hecho de no ver a sus oponentes les hace pensar que será más sencillo embaucarlos, con un simple clic, y sin necesidad de poner cara de poker podemos farolear.

Nadie te observa, no saben si te ves nervioso, si parpadeas, si te muerdes la uñas, etc. nada de nada, sólo saben que tienes x fichas de poker y las posibles cartas que haya sobre la mesa. Pero ten cuidado, no te dejes seducir por el lado oscuro, date cuenta que esto es muy difícil llevarlo al mundo real y por tanto así no serás un gran jugador de poker. Quizás el mejor modo de sacar beneficios a esta estrategia sea jugando partidas shorthand y con límites altos. Si quieres saber más sobre ello, te recomiendo el artículo Jugando shorthanded con poca experiencia.